El codirector del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata analizó la reciente edición, detalló los aciertos, reconoció errores en la comunicación de ciertos títulos e hizo foco en la necesidad de reforzar la difusión para que todas las películas tengan la visibilidad que merecen. También habló del trabajo del equipo, del impacto en el público y de las expectativas para el año próximo.
El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata finalizó hace pocos días y dejó una fuerte impresión en miles de espectadores que se acercaron a las salas para disfrutar de una programación diversa y extensa. Luego de jornadas de intenso trabajo, uno de los directores del evento, Gabriel Lerman, repasó en La Vereda Radio el desarrollo de la edición, celebró la respuesta del público y reconoció que existen aspectos por mejorar para la próxima convocatoria.
Lerman describió cómo vivió esos días de organización y proyecciones: “Encantado, corriendo como si fuera una maratón de 10 días, pero muy contento cuando cada vez que algo salía bien, cada vez que alguien descubría una película que nosotros habíamos visto y que nos había parecido una joyita”. Agregó que, al terminar, sintió el desgaste: “El domingo, el lunes, el martes estaba como después de haber hecho un match de box de 10 rounds”.
Según explicó, uno de los principales objetivos del equipo es orientar a la audiencia entre la enorme variedad de propuestas. “Nuestro trabajo es para la gente y el objetivo es que quien entre a una sala se pase dos lindas horas, o una hora y media, o una hora si es una serie. Tenemos ese concepto de que el cine tiene que ser para disfrutar”, señaló. En ese sentido, valoró la amplitud del festival: “Hay para todo tipo de disfrutes. Hay gente que disfruta mirando cine experimental y otros una película de terror que te hace pasar las dos peores horas de tu vida, pero eso es lo que fuiste a buscar”.
Sin embargo, reconoció que no todas las funciones tuvieron la misma respuesta. “Tengo que ser sincero: no todas las salas estuvieron colmadas. Hubo grandes películas de las que no hablamos en la prensa, no tuvimos margen para promocionarlas de forma individual y pasaron desapercibidas”, explicó. El codirector consideró que esa falencia debe corregirse: “Es un área en donde tenemos que trabajar para el año que viene para que todas las películas sean esperadas”.
Con un total de 150 largometrajes, algunas obras quedaron fuera del foco mediático. Lerman dio un ejemplo concreto: “Una de las películas que pasamos fue ‘The Köln Concert’, sobre el concierto que hizo Keith Jarrett en 1975 en Colonia. Es una gran película alemana y no había mucha gente en la sala. Estoy seguro de que en Mar del Plata debe haber muchísimos fans de Keith Jarrett que si se hubieran enterado hubieran ido corriendo”.
En contrapartida, destacó cómo la difusión correcta puede cambiar el destino de una función. Mencionó la experiencia con ‘The Rocky Horror Picture Show’, que incluyó representación en vivo. “Mi miedo fue que la gente no se enterara de lo que íbamos a hacer. Le pedimos a nuestro equipo de prensa que buscara radios locales y salimos a contar de qué se trataba. Eso ayudó a que el sábado estuviera casi llena y el domingo se agotara”, relató.
Conexión con el público
Respecto al trabajo general del equipo, destacó la entrega de todos los involucrados. “Todo el tiempo nos paraba gente diciéndonos qué lindas las películas. Cuando hay una conexión, eso justifica estar corriendo como estuvimos corriendo”, afirmó. Subrayó también el compromiso de los programadores, del equipo técnico y de producción: “Así como corremos nosotros dos, hay otros ocho programadores que corren de punta a punta. Todos estamos al máximo”. Para él, lo más significativo fue una imagen: “La foto que más agradezco es una que nos tomamos después de la clausura. Hay fácil 50 personas en esa foto”.
Consultado sobre si puede disfrutar películas durante el festival, respondió: “Lamentablemente no. Hubo una sola película que me tomé, ‘The Rocky Horror Picture Show’, que empezaba a las 12 de la noche. Me senté como un chico de 17 y disfruté. Pero fue la única porque no nos da el tiempo”. También mencionó otra excepción parcial: “Hubo una proyección de ‘Los Gauchos Judíos’ en la que pude ver media hora”.
Lerman explicó además los largos meses de trabajo previo para lograr restauraciones y copias digitales de calidad: “Cuando empezamos con la idea de celebrar los 50 años de ‘Los Gauchos Judíos’ o ‘La Raulito’ no estaban en condiciones de proyectarse. Hablamos con una fundación que digitalizó ‘Los Gauchos Judíos’ y con Cubic y Argentina Sonofilm para ‘La Raulito’, donde hicieron un trabajo de investigación para encontrar un negativo en buen estado”.
Sobre las películas ganadoras, destacó un caso especial: “Incluimos una película que fue como una apuesta, ‘Leo & Lou’, que no es el tipo de película que usualmente participa en competencia. Es española, una aventura familiar muy simple pero tan buena que sentimos que tenía que competir. Sacó una mención especial, así que fue como un golpecito en el hombro del jurado”.
Contó algunas anécdotas del paso de los realizadores por el festival y mencionó que incluso hubo gestiones para traer a grandes figuras. “Hubo un intento por llevar a Johnny Depp”, reveló. Y sorprendió con otro dato: “Nos ofrecieron a Jennifer López para la apertura con ‘El Beso de la Mujer Araña’, pero exige trasladarse en avión privado y llegar a Mar del Plata desde Los Ángeles cuesta 250.000 dólares. Hubiera significado una parte importante del presupuesto del festival”.
De cara al futuro, aseguró que la próxima edición ya está en el horizonte, aunque aún no comenzaron con la organización: “Estamos recuperando el aliento, pero sabemos que vamos a seguir un año más. El año que viene queremos que la audiencia sepa exactamente qué se va a pasar y cuáles son las películas que no se pueden perder”.
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