“Cuarto oscuro”, un musical experimental del under

Una ópera prima que mezcla animación, música y performance para retratar con humor y extrañeza la persistencia del circuito independiente argentino.

“Cuarto oscuro” es una película musical experimental, primer largometraje del artista visual Rocke Oviedo, construida a partir del universo sonoro y estético del conjunto Humano Querido. Nacida originalmente como una serie de videoclips animados, la obra articula música, animación, actuación y artes visuales para componer un retrato singular del under musical argentino, alejado tanto de la épica como de la lógica industrial.

El film dialoga con la tradición del musical animado clásico, pero la traslada a una sensibilidad profundamente local, atravesada por el conurbano bonaerense y por modos de producción independientes. No funciona como documental sobre la banda ni como ficción narrativa convencional: combina elementos de ambos registros y los reorganiza mediante separadores ficcionales y escenas performáticas.

El proyecto comenzó en 2021, cuando Oviedo propuso animar una canción compuesta por Humano Querido dos décadas atrás. La experiencia derivó en la realización de animaciones para todo el último EP del grupo y luego en la construcción de un álbum visual unificado. Esa genealogía se refleja en la estructura fragmentaria del film, que avanza por asociaciones más que por una progresión dramática clásica.

El hilo narrativo es deliberadamente mínimo: los integrantes de Humano Querido intentan reunirse para concretar un show, pero el encuentro se posterga una y otra vez. En ese recorrido, Sergio “Resorte” Scarone y Tomás Giordano ocupan el centro de la escena, encarnando corporalmente la espera, la frustración y el paso del tiempo, atravesados por situaciones absurdas y tensiones que bordean lo sobrenatural.

Una película entre cine, música y artes visuales

Formalmente, la película combina animación 2D, recursos digitales y actuación en vivo. La estética remite al cómic, al videojuego y a la animación televisiva de los años noventa, con resonancias de obras como Yellow Submarine o Allegro ma non troppo, desplazadas hacia un registro tercermundista y local, tal como lo define el propio director.

La impronta visual de Oviedo se evidencia en la composición de los planos, el uso del color y la acumulación de objetos y signos. Muchas escenas funcionan como piezas autónomas, cercanas a instalaciones o cuadros en movimiento. Varias obras plásticas del director, exhibidas previamente en muestras itinerantes durante 2024, fueron luego incorporadas como escenografía dentro del film.

La música de Humano Querido estructura la película sin operar como números musicales clásicos ni como simple ilustración de la acción. Las canciones, que atraviesan el rock, el funk, el ska, el punk y la psicodelia, se vuelven núcleos alrededor de los cuales se organizan imágenes, climas y situaciones.

El elenco incluye apariciones de figuras reconocidas de la cultura argentina, como Pipo Cipolatti, Gabriel Mariotto y Guadalupe Cuevas, en roles que se apartan de sus imágenes públicas habituales. Eduardo de la Puente cumple una función central como presentador y maestro de ceremonias, enmarcando el recorrido con intervenciones que reflexionan sobre el éxito y el fracaso en el campo cultural.

La película incorpora además un capítulo original de Tino y Gargamuza, realizado especialmente para el film por Gabriel Marchesini, reforzando el diálogo con la animación televisiva argentina y con una memoria audiovisual compartida.

En términos temáticos, “Cuarto oscuro” aborda el fracaso sin solemnidad ni romantización. Más que denunciar o glorificar el under, expone una forma de persistencia atravesada por el humor, la repetición y la imposibilidad de avanzar, convirtiendo ese estado en su materia narrativa central.

El largometraje se estrenó en octubre en la Biblioteca del Congreso con gran convocatoria de público. Luego fue seleccionado en el Festival de Cine COLIFFE de Italia, donde resultó finalista, y en diciembre se proyectó en distintas salas de Cerdeña. También participó del 12th Musical Film Festival de California. A partir de mayo está previsto el inicio de un circuito de estrenos en la ciudad de Buenos Aires, mientras adelantos y fragmentos circulan en las redes sociales de Rocke Oviedo.

Sin ofrecer un cierre concluyente, “Cuarto oscuro” se consolida como una propuesta singular dentro del cine musical argentino reciente: una experiencia interdisciplinaria que cruza cine, música y artes visuales desde una perspectiva local e independiente, centrada en la idea de seguir creando aun cuando las condiciones no acompañan.

Facebook
WhatsApp
Scroll al inicio