La obra “No tiene un desgarrón” volvió a escena en Dumont 4040 con funciones programadas durante abril, en su regreso a la cartelera porteña. Con dirección de Rita Cortese, la propuesta reúne a Julieta Cardinali y Vera Spinetta en un intenso duelo actoral que pone en primer plano una mirada crítica sobre la sociedad.
La historia gira en torno al suicidio del dueño de una casa, narrado por dos empleadas que reconstruyen los hechos con una aparente distancia emocional. A partir de ese relato, la obra despliega una atmósfera cargada de ironía y tensión, donde lo cotidiano convive con una crítica punzante a la indiferencia social.
La puesta se apoya en un texto de fuerte peso simbólico que, lejos de quedar anclado en el pasado, resuena con potencia en el presente. Cardinali y Spinetta construyen personajes que oscilan entre lo íntimo y lo político, en un escenario donde cada palabra parece abrir una grieta en la superficie de lo establecido.
Con respecto a las entradas, podrán adquirirse en las boleterías del recinto o bien por sistema Alternativa Teatral.
La obra es una adaptación de “La Plaza de los Héroes” (“Heldenplatz”), del dramaturgo austríaco Thomas Bernhard. Considerada una pieza clave del teatro contemporáneo, el texto original aborda el antisemitismo persistente en Austria tras el nazismo, una problemática que la versión local retoma desde una perspectiva actual.
En el marco del reestreno de la obra, se hicieron presentes varias figuras como Dolores Fonzi, Nancy Dupláa, Pablo Echarri, Julia Mengolini, Analía Franchín, Violeta Urtizberea, Leonora Balcarce, Romina Ricci, Mía Maestro y Bárbara Lombardo.