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Tu remera mi sudario en La Ira de Dios

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El joven artista mendocino Andrés Piña llevará adelante su muestra individual en el espacio de arte La Ira de Dios. La misma se llama Tu remera mi sudario y contará con la curaduría y texto de Carlos Herrera.

Esta exposición se realizará el 21 de septiembre, desde las 19 horas en el espacio cultural emplazado sobre Aguirre 1029 del barrio porteño de Villa Crespo. Piña es uno de los jóvenes talentos con mayor renombre en tierras mendocinas y ya lleva realizadas varias exposiciones por su cuenta.

Transgresora y profunda, su obra se relacionada con temas que abarcan la vida y la muerte, la sangre, la piel, el sudor y todas las relaciones entre pares.

A sus 19 años realiza la obra titulada «El Triunfo de la Contingencia» (una papa envuelta en film ha generado brotes modificando los límites de contención de la misma), obra que en un gesto simple deja de manifiesto el interés de Piña por los límites de la piel; tema que hasta la actualidad sigue representando y repensando.

Un año más tarde llevó adelante la obra El fin de la vida como el principio de la misma #003 (un corazón de cabra que funciona como contenedor de vida de una planta siendo exhibida dentro de una vitrina climatizada) y la obra titulada El fin de la vida como el principio de la misma #005″ (una vitrina que contiene tierra, hormigas y un insecto muerto, nos dejan ver el ciclo de vida de dicha comunidad), las preocupaciones de Piña en estas obras apuntan la mirada sobre el cadáver y las posibilidades de vida que pueda generar a otros organismos.

En 2014 su obra «Sin Título» de la serie «Mi carne existía antes que yo» (mezcla de cemento, ferrite y sangre del artista), profundiza y adentra en su cuerpo la indagación; la utilización de su propia sangre lo posiciona en los límites del artes, en ese lugar donde lo irreverente invade lo sagrado.

Con respecto a esta nueva muestra, se trata de un proyecto escultórico en el que la sudoración de objetos, que de modo pasivo se manifiestan en el interior de una incubadora, nos indagan sobre la posibilidad de vida de los mismos, sobre la posibilidad de transpirar, de ser vivos en la fiebre de su superficie. Y aunque concluyamos en que las cosas duran más que los humanos, Piña se pregunta sobre la posibilidad de humanizar los objetos.

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