La Mancha de Rolando celebrará los 20 años de “Viaje” con un show especial en el Teatro Vorterix y una nueva edición del disco con invitados como Lula Bertoldi, Sebastián Teysera y Manuel Morett, entre otros.
Manu Quieto, cantante y guitarrista del grupo habló con La Vereda sobre el paso del tiempo, las giras eternas, el crecimiento de la banda y la emoción de volver a grabar un álbum que marcó una bisagra en su historia.
Hay discos que funcionan como una fotografía de época y otros que continúan transformándose con el paso del tiempo. “Viaje”, de La Mancha de Rolando, pertenece claramente al segundo grupo. A veinte años de su lanzamiento original, la banda decidió volver a grabar aquel trabajo fundamental en su carrera, ahora acompañado por músicos invitados y con un show especial previsto para este viernes 15 de mayo en el Teatro Vorterix.
Lejos de tratarse de un ejercicio de nostalgia, el proyecto aparece atravesado por la experiencia, la memoria y el recorrido compartido durante dos décadas de escenarios, rutas y canciones. “Viste que es muy conocida la frase que 20 años no es nada, y cuando uno la escucha no toma dimensión de lo real que es”, expresó el músico. “Todos los que tienen cierta edad notamos que es un parpadeo. La vida entre los 30 y los 50 es un parpadeo”.
Quieto recordó que el disco fue grabado poco antes de cumplir 30 años y aseguró que todavía puede reconstruir con claridad aquel momento. “Me acuerdo absolutamente de todo”, sostuvo. “Yo era la misma persona que ahora en cuanto a ideales, ilusiones, capacidad y fuerza de trabajo”.
Sin embargo, reconoció que el tiempo modificó la velocidad con la que vivían la música y el crecimiento de la banda. “Ahora no estoy tan apurado”, admitió. “En ese momento estábamos muy a full, íbamos a toda velocidad”.
Un disco bisagra en plena explosión del rock argentino
Para Manu Quieto, “Viaje” terminó convirtiéndose en uno de los puntos más importantes dentro del recorrido de La Mancha de Rolando. El músico recordó que el grupo venía construyendo su camino desde hacía muchos años dentro del under, atravesando todas las etapas posibles antes de llegar a un público masivo.
“Habíamos pasado por muchas etapas de las que pasa una banda de rock: tocar en lugares chicos, en lugares grandes, grabar discos, empezar a girar”, explicó.
El cantante también remarcó el contexto cultural y económico de comienzos de los años 2000, un momento donde el rock argentino comenzaba a ocupar un lugar central. “El rock nacional se estaba poniendo muy fuerte”, recordó. “Había muy pocas bandas internacionales viniendo al país y se le daba mucha bola a los grupos nacionales”.

Dentro de ese escenario, “Viaje” terminó funcionando como una bisagra definitiva para la banda. “Nos agarró muy cebados con el crecimiento del grupo”, contó. “Lo que no íbamos a imaginar nunca era el crecimiento que vino después de ese disco”.
A partir de allí comenzaron años de giras constantes, recitales multitudinarios y una vida prácticamente arriba de la ruta. “Estuvimos de jueves a lunes fuera de nuestra casa, girando y tocando por todos lados”, señaló. “Era exactamente lo que habíamos planeado y soñado”.
Pese al desgaste físico y la intensidad de aquellos años, Quieto destacó que el grupo nunca perdió la necesidad de seguir creando. “Fue cansador, pero eso no nos impidió seguir haciendo música nueva”, afirmó. “Al año y pico ya estábamos grabando otro disco”.
Un nuevo “Viaje” veinte años después
La idea de revisitar “Viaje” apareció como una posibilidad de reencontrarse con aquellas canciones desde otro lugar, con más experiencia y menos urgencia. El proyecto también obligó a la banda a volver sobre temas que hacía mucho tiempo no formaban parte habitual de los shows.
“Eso requirió algunos ensayos porque había canciones que no tocábamos hace mucho”, explicó Manu. “Pero valió la pena”.
Durante el proceso apareció además un debate interno sobre cómo encarar esta nueva edición del álbum. “Nos planteamos si hacer todas versiones diferentes o hacerlas más parecidas a las originales”, reveló. “Ahí decidimos que algunas iban a ser similares y otras muy distintas”.

Esa búsqueda terminó derivando también en la incorporación de invitados especiales, algo que le dio un nuevo color a las canciones. “El diferencial que iba a tener este disco con respecto al original eran justamente las voces invitadas”, señaló.
Entre los músicos convocados aparecen Lula Bertoldi, Wayra Iglesias, Jorge Serrano, Manuel Moretti, Beto Olguín y Sebastián Teysera, entre otros artistas que aportaron nuevas miradas sobre el repertorio.
Quieto destacó especialmente la decisión de sumar voces femeninas, algo que no era tan habitual dentro de la escena cuando salió el álbum original. “En aquel momento no había tantas figuras femeninas tan relevantes dentro del rock”, analizó. “Ahora creo que hay más y muy buenas”.
El cantante también habló sobre cómo cambiaron las formas de grabar gracias a la tecnología y las plataformas actuales. “Hoy le mandás un mensaje a un amigo músico y enseguida te responde ‘dale, buenísimo’”, relató. “Cada uno puede grabar desde su estudio, mandar distintas versiones y probar cosas nuevas”.
Sobre el resultado final, no ocultó su entusiasmo. “La verdad es que estoy muy conforme con el material”, aseguró. “Lo escuché cuando salió y me encantó”.
Incluso, hubo colaboraciones que lograron emocionar especialmente. “El aporte que hizo Beto Olguín fue impresionante”, contó. “Escucho el tema y me emociono”.
Celebración en Vorterix
La celebración de los veinte años de “Viaje” tendrá su punto más fuerte este viernes 15 de mayo en Teatro Vorterix, donde La Mancha de Rolando repasará gran parte del álbum en un show especial pensado para recorrer distintas etapas de la banda.
“Vamos a tocar casi todas las canciones del disco, salvo una o dos”, adelantó Quieto. De todos modos, aclaró que el recital también incluirá clásicos de otros trabajos. “Hay muchos temas que el grupo no puede dejar de tocar”.
La idea será construir un repertorio atravesado por el espíritu de “Viaje”, pero conectado también con el resto de la historia del grupo. “Vamos a hacer hincapié en esas canciones, poniéndoles mucho énfasis”, explicó.
Más allá del aniversario puntual, Manu habló del presente con una mezcla de emoción, calma y agradecimiento por todo lo recorrido junto a la banda. “Es el hermoso recorrido que Dios me ha permitido transitar”, expresó.
“Tener la enorme dicha de viajar, presentar canciones en muchas ciudades y vivir cosas que alguna vez fueron un sueño… hoy tenemos la suerte de poder vivirlo”, agregó.
Con la misma energía trabajadora que los llevó desde el circuito under hasta los grandes escenarios del país, La Mancha de Rolando volverá a encontrarse con su público para celebrar un disco que, veinte años después, todavía sigue sonando como una brújula encendida en medio de la ruta.
Aún quedan entradas, que podrán adquirirse en las boleterías del lugar o bien a través del sistema AllAccess.
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