El ciclo “Máquinas sensibles” se presentará durante mayo en la Casa de la Cultura, con una propuesta que reúne performances sonoras y audiovisuales de artistas contemporáneos. Organizado por el Centro Cultural San Martín, el programa se desarrollará los jueves 7, 14, 21 y 28 a las 20 horas en el subsuelo del espacio ubicado en avenida de Mayo 575.
Curado por Mene Savasta, “Máquinas sensibles” propone explorar el vínculo entre tecnología, cuerpo y percepción a través de una serie de obras que trabajan con dispositivos electrónicos, sonido en tiempo real y construcción de entornos inmersivos. Cada encuentro presentará una performance distinta, con enfoques que cruzan lo experimental, lo sensorial y lo conceptual.
La propuesta de “Máquinas sensibles” pone en juego una mirada sobre la tecnología no solo como herramienta, sino como territorio expresivo. En ese cruce aparecen máquinas humanas, cuerpos intervenidos, espacios eléctricos y lógicas que dialogan con lo distópico. Las obras buscan expandir la percepción y abrir preguntas sobre las formas de habitar el presente.
Además de las presentaciones, el ciclo incluirá instancias de intercambio en las que los artistas compartirán sus procesos de trabajo. Máquinas sensibles también funcionará como un espacio de apertura, donde se revelarán aspectos técnicos, decisiones conceptuales y modos de producción que forman parte de cada proyecto.
Cuatro fechas, cuatro universos
El jueves 7 de mayo, la compositora y baterista Carola Zelaschi presentará CAROLO, un concierto performático construido a partir de un dispositivo híbrido que integra batería expandida, voz, objetos amplificados y electrónica. La propuesta genera paisajes sonoros que combinan intensidad, improvisación y un pulso cercano al techno-punk.
El jueves 14 de mayo será el turno de Jorge Crowe, quien llevará a escena Umbrana, una performance sonora y lumínica que explora el imaginario nocturno. A través de luces diseñadas de forma artesanal y controladas vía MIDI, la obra construye un entorno visual que dialoga con el sonido y propone una experiencia orientada al movimiento y la percepción.

El jueves 21 de mayo, Mecha MIO presentará Invoca, una pieza en la que el gesto corporal se transforma en materia sonora y lumínica. Mediante un sensor infrarrojo, el movimiento de las manos activa un sistema que produce sonido e imagen en tiempo real, generando una experiencia que oscila entre lo íntimo, lo tecnológico y lo ritual.
El cierre será el jueves 28 de mayo con Ruge, de Diego Stickar. Se trata de una película-performance montada en vivo, donde se combinan imágenes pregrabadas con otras generadas en el momento mediante cámaras analógicas, circuitos electrónicos y dispositivos de video. La obra recupera tecnologías en desuso y las resignifica dentro de una lógica experimental.
Con entrada gratuita, las localidades para Máquinas sensibles se entregarán desde dos horas antes de cada función hasta completar la capacidad de la sala.
La curaduría de Mene Savasta articula una mirada que atraviesa el arte sonoro, las artes visuales y la investigación, consolidando un espacio donde la escucha y la experiencia sensorial funcionan como ejes centrales.
“Máquinas sensibles” se presenta como un territorio donde lo técnico y lo sensible dejan de ser opuestos para convertirse en una misma materia en vibración.