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Sorpresa y dolor por la muerte del trovador Gabo Ferro

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Colegas y amigos de Gabo Ferro expresaron en las redes sociales su sorpresa y dolor ante la muerte del artista, de 54 años.

«Me tembló el estómago cuando me enteré que Gabo cambió de plano . . . qué gran artista y compañero de ruta, peformer único y querido amigo! mucho Amor para #GaboFerro y Gracias», escribió en su Twitter Palo Pandolfo.

A fines de los 90, Ferro comenzó a leer algunas de sus poesías junto al grupo Los Verbonautas, que integraba Pandolfo, quien también compartió escenario con Porco, la banda de fallecido músico y poeta.

Por su parte, Lito Vitale posteó la canción «Muchacha», a la que acompañó con un «Te amamos Gabo, por siempre».

«Este año cruel lo peor que nos hizo fue llevarse a nuestrxs dos mejorxs narradorxs de historias… Adiós Gabo Ferro, rey osito, adorado y necesario. Tristeza infinita despedir tan prematuramente a alguien con tanta fuerza y belleza para convidarnos», escribió Paula Maffia.

Caro Pachecho, por su parte, twitteó: «Voy a vivir el resto de mi vida tocando sus canciones. Es corta. Chau amigo, te amamos y agradecemos para siempre».

«Qué tristeza. No lo puedo creer», publicó Omar Giammarco, en tanto que Liliana Herrero escribió: «Año doloroso, incomprensible.. Murió Gabo Ferro, adiós amigo».

Gabo Ferro, uno de los trovadores más personales de la escena argentina falleció ayer a los 54 años. El primero en confirmar la triste noticia fue su mánager Celia Coido, quien expresó: “En este triste día (por ayer), despedimos al adorado artista Gabo Ferro. Nos abrazarán siempre sus canciones, su poesía y su generosa sonrisa. Sabemos que es una persona y artista muy querido. Agradecemos el respeto en este momento para con sus familiares y amigxs”.

Ferro irrumpió en la música como fundador y cantante de la banda de hardcore Porco que marcó huella en el under de la ciudad de Buenos Aires entre 1992 y 1998, con distintas formaciones.

Tras la disolución del grupo, se recibió de historiador y en 2005 volvió a bateas con su primer álbum solista, «Canciones que un hombre no debería cantar» y el pulso de ese gesto inaugural en la canción marcó el tono de un repertorio notable que regó otros 11 discos (el último de ellos «Historias de Pescadores y Ladrones de la Pampa Argentina», junto a Sergio Ch.).

En esos 13 años, a guitarra, poesía y voz supo como pocos artistas operar sobre las palabras y los sonidos para construir un discurso capaz de romper toda casilla y ser, a un mismo tiempo, bello, incómodo, subyugante, hermético, hondo y explícito.

Ya bajo el sello propio, independiente y autogestivo Costurera Carpintero hizo otras siete placas en solitario («Boca arriba», «La aguja tras la máscara» o «El lapsus del jinete ciego», entre las más rotundas) y se puso en diálogo con artistas de otras tradiciones en cuatro, resultando de alto impacto su encuentro con la voz de Luciana Jury en «El veneno de los milagros».

En materia literaria y ensayística figuran el poemario «Recetario panorámico elemental fantástico & neumático» y los ensayos «Barbarie y Civilización. Sangre, monstruos y vampiros durante el segundo gobierno de Rosas» y «Degenerados, anormales y delincuentes. Gestos entre ciencia, política y representaciones en el caso argentino», además de «200 años de monstruos y maravillas argentinas”

En su faceta interpretativa más allá del rock y la canción, participó junto a Haydée Schvartz en la puesta de «Four Walls», de John Cage, para el Centro de Experimentación del Teatro Colón, protagonizó la ópera «Ese grito es todavía un grito de amor», sobre textos de Roland Barthes con música y libreto de Gabriel Valverde, dirección musical de Juan Carlos Tolosa y regie de Rubén Szuchmacher, y junto a Emilio García Wehbi «Artaud: lengua madre»

También en clave performática protagonizó «Diabólico. La partitura y el mapa» compuesta junto con Pablo Lugones, «Derivas de La Tempestad» y la ópera contemporánea «El astrólogo», con música y libreto de Abel Gilbert y dirección de Walter Jakob.

En 2015, mereció el Premio Konex como una de las cinco mejores figuras de la década 2005-2015 en la disciplina Canción de Autor y en abril del año pasado fue reconocido como Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

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